Beso de Rodri y Olatz «Me Arrepiento de hacerlo»
La noche de la primera hoguera dejó a Rodri completamente roto. Las imágenes que vio de Helena, sumadas a los comentarios que las tentadoras le transmitieron sobre un supuesto acercamiento con Albert Barranco, encendieron en él una mezcla de rabia, confusión y desconfianza. Aquella reacción —en la que llegó a llamar a su pareja “hipócrita” y “mentirosa”— marcó un antes y un después en su paso por el programa, abriéndole poco a poco la puerta a una tentación que llevaba días resistiendo en silencio.
Ese desgaste emocional, unido a la conexión creciente con Olatz, terminó empujando al madrileño hacia un límite que ya sentía demasiado cerca. Y fue ahí donde ocurrió lo inevitable: el primer beso de Rodri y Olatz, el momento que desencadenaría todo lo que vendría después.
El instante exacto en el que Rodri cae en la tentación
La escena se desarrolló en el jacuzzi de ‘Villa Playa’, tan íntimo como decisivo. Apenas unos centímetros separaban sus rostros cuando Olatz decidió tensar al máximo la situación acercándose lentamente, rozando sus labios con los de él. Una provocación directa que Rodri ya no fue capaz de resistir. Así llegó el apasionado beso de Rodri y Olatz, ante la mirada atenta de Érika y Álvaro, que fueron testigos directos de cómo el participante traspasaba sus propios límites.
Mientras tanto, en ‘Villa Montaña’, la alarma sonaba por tercera vez. Claudia fue la primera en intuir lo que estaba pasando, mientras Helena trataba de convencerse de que su pareja no sería capaz de llegar tan lejos. Sin embargo, la duda ya estaba instalada.
De vuelta al jacuzzi, la intensidad del momento terminó pasando factura a Rodri, que reconoció sentirse “rayado” y decidió abandonar la escena junto a la tentadora, no sin antes despedirse con un abrazo cargado de tensión emocional.
La mañana después del primer beso
El amanecer trajo consigo la resaca emocional. En el comedor, Darío y Álvaro detectaron de inmediato su estado de ánimo. Ni siquiera las bromas de una tentadora consiguieron aliviar el malestar del madrileño, que prefirió refugiarse en su habitación.
Allí recibió la visita de sus compañeros, entre ellos Juanpi y Gilbert, que intentaron quitarle hierro al asunto. “Ya no puedes desbesarla”, le recordó Gilbert, intentando hacerle ver que no servía de nada torturarse ahora. Pero Rodri solo podía pensar en el dolor que sentiría Helena al ver imágenes de un momento tan íntimo, especialmente porque creía que ella no había llegado tan lejos con Barranco. Desconocía, claro está, que su pareja ya había confesado sentir algo por su tentador.
El comentario que enfadó a Olatz y encendió un nuevo conflicto
El conflicto dio un giro inesperado cuando, durante una conversación en la cocina, Rodri hizo un comentario desafortunado insinuando que Olatz había sido quien “se le echó encima”, algo que no sentó nada bien a la tentadora. “Qué falso tío, me voy a enfadar”, sentenció antes de marcharse visiblemente molesta al porche.
La tensión llevó al madrileño a seguirla para intentar aclarar la situación, pero la respuesta de ella fue contundente: “Esos comentarios sobraban”. Olatz sintió que la estaba dejando en mal lugar cuando ambos habían sido partícipes del beso de Rodri y Olatz, recordándole que “dos no se besan si uno no quiere”.
Entre disculpas y emociones cruzadas, Rodri reconoció algo que llevaba tiempo guardándose: sí, quería muchísimo a Helena, pero también sentía una atracción real hacia Olatz, que le daba cosas que en su relación no encontraba. Una confesión que dejó al descubierto la batalla interna que vive desde que cruzó la línea con aquel beso.
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