Expulsión Lorena Gran Hermano y 4 Nuevos Nominados

Expulsión Lorena Gran Hermano y 4 Nuevos Nominados

La Expulsión Lorena Gran Hermano marcó un antes y un después en la dinámica del reality. Lo que se vivió en el último debate dominical no tuvo nada que envidiar a una gala del jueves. Aunque la audiencia estaba avisada, los concursantes entraron totalmente a ciegas en una noche que mezcló sorpresa, desconcierto y mucha tensión.

Bajo la conducción de Ion Aramendi, el programa arrancó con la expulsión inesperada de Lorena, un momento que la dejó completamente descolocada. No tenía ni maleta preparada ni sospecha alguna de que su aventura terminaba allí mismo. Pero lo que vino después fue aún más inesperado: una ronda de nominaciones a la cara que revolucionó por completo el ambiente dentro de la casa.

Inmunidad sorpresa y una mecánica partida en dos

Tras la Expulsión Lorena Gran Hermano, la organización presentó una mecánica de nominaciones inédita en esta edición. Lo primero que se comunicó a los concursantes fue quiénes tenían inmunidad. José Manuel, Rocío, Edurne y Desirée se quedaron blindados gracias a ese privilegio que también les otorgó un beneficio extra: nominar desde el confesionario, sin que nadie escuchara sus votos.

Mientras tanto, el resto se enfrentó a la situación más temida por cualquier concursante del reality: nominar “a la cara”, mirando directamente a la persona señalada. Un formato que, inevitablemente, destapa tensiones, alianzas ocultas y rencores acumulados en la convivencia.

Nominaciones a la cara: reproches, bandos y cuentas pendientes

Esa mezcla entre intimidad para unos y exposición total para otros definió una de las rondas más tensas de la temporada. Algunos concursantes optaron por votar por simple distancia o falta de trato. Sin embargo, otros aprovecharon para soltar reproches que llevaban días en el aire.

Cristian entregó dos puntos a Aroa con un escueto pero revelador “tuve una movida con ella”.
En la misma línea, Jonay cargó contra Aquilino al señalar que aparecía como defensor de las normas, pero luego se permitía “reír cuando quiere con Mamadou”.
El momento más duro llegó de la mano de Íñigo, quien dio tres puntos a Patricia acusándola directamente de ser “una persona bastante mala”, justificando que ella le atribuía malas palabras cuando, según él, tenía “malos principios de amistad”.

La Expulsión Lorena Gran Hermano dejó un vacío emocional evidente y esa tensión acumulada terminó explotando en el reparto de puntos. Cada voto abría nuevas heridas y dejaba más clara la división en la casa.

Los nominados de la semana: cuatro caminos al posible adiós

Después de contabilizar todas las nominaciones, los participantes que quedaron expuestos al veredicto del público fueron Patricia, Almudena, José Manuel y Paula. Ahora todo queda en manos de la audiencia, que decidirá quién será el próximo en seguir el camino de Lorena y también de Diego, expulsado el jueves pasado.

La gala del próximo jueves, presentada por Jorge Javier Vázquez, resolverá quién abandona definitivamente el concurso. Una decisión especialmente sensible después de la creciente tensión interna que dejó la sorprendente salida de Lorena.

Diego rompe el silencio sobre su hermano Marcos

La noche dejó también un momento muy esperado: la presencia de Diego en plató, quien se pronunció por fin sobre si había habido o no un acercamiento con su hermano Marcos. Cabe recordar que este último decidió no concursar al descubrir que su hermano participaría en la edición.

Ante la pregunta directa de Ion Aramendi, la respuesta fue tajante: “no”. Ni una llamada, ni un mensaje, ni un intento de acercamiento. Con esa única palabra, Diego dejó claro que su paso por el programa no ha servido para sanar viejas heridas familiares.

Una conclusión fría para una noche marcada por giros, tensión y la omnipresente sombra de la Expulsión Lorena Gran Hermano, cuya repercusión se sigue notando dentro y fuera de la casa.

Fracaso en Gran Hermano 20

Fracaso en Gran Hermano 20: Pierde Control e Indignación

El reality navega en aguas turbulentas

La situación dentro y fuera del concurso apunta a un claro fracaso en Gran Hermano 20, una edición que nació con la intención de resucitar el formato pero que está tropezando en cada gala. Las expectativas eran enormes; la realidad, sin embargo, ha sido un jarro de agua fría para la cadena, que se ha visto obligada a acelerar el ritmo, tomar decisiones drásticas y forzar giros narrativos que están desconcertando tanto a la audiencia como a los propios participantes.

El último programa fue el reflejo más evidente de este momento crítico: una doble expulsión inesperada que dejó completamente descolocada a la nueva casa de Tres Cantos. Lo que debía ser una gala de tensión controlada terminó convirtiéndose en un torbellino que confirma el fracaso en Gran Hermano 20 a nivel estructural y emocional.

La doble expulsión que desató el caos

Las nominaciones de la semana dejaron a seis concursantes en la cuerda floja. Uno a uno fueron salvándose hasta que el enfrentamiento final quedó entre Belén y Lorena, dos de las personas con más trayectoria emocional dentro de la casa. Con los nervios ardiendo y la incertidumbre absoluta sobre lo que podía pasar, ambas se sentaron en la sala de expulsiones sin esperar lo que vendría.

Fue Ion Aramendi quien dio la noticia: Lorena debía abandonar el concurso. Su reacción fue una mezcla de emoción, agradecimiento y sorpresa. Se mostró feliz por la experiencia, pero no ocultó su desconcierto ante cómo había terminado nominada. Todo esto, una consecuencia directa del acelerón que la organización está imprimiendo al reality para intentar contrarrestar el fracaso en Gran Hermano 20.

La decisión que la llevó a la nominación

La propia Lorena explicó, ya en directo, cómo había acabado en la sala de expulsiones. Su intención era no perjudicar a Almudena, a quien no quiso “vender” durante la gala anterior. Su gesto, pensado para proteger a su compañera, derivó en un efecto contrario: finalmente fue ella quien apareció nominada.

A pesar de que confiaba en que la audiencia valoraría su honestidad, el público decidió lo contrario. Un resultado que ella aceptó, aunque señaló que esa nominación nunca debería haber sucedido. En una edición en la que las expulsiones se acumulan gala tras gala, cualquier error pesa el doble, lo que sigue alimentando el evidente fracaso en Gran Hermano 20 que ya se percibe desde la primera semana.

El público también protesta

La indignación no solo está dentro de la casa: fuera, los seguidores del programa han comenzado a movilizarse. En los últimos días, un grupo de espectadores habituales habría enviado una queja formal a la productora señalando errores en el formato, en la gestión de la convivencia, en el ritmo narrativo y en detalles técnicos como el sonido o la edición.

Lo que más preocupa a los fans es que la esencia del reality —ver convivir, evolucionar y chocar a los concursantes— está desapareciendo entre tanta prisa. Con dos expulsiones por semana no hay espacio para crear vínculos, tensiones reales o historias que enganchen. Todo sucede demasiado rápido, sin respiración, sin construcción… sin alma.

La sensación es clara: el público cree que así no se recuperará nunca el espíritu del programa y que estas decisiones apresuradas no harán más que consolidar definitivamente el fracaso en Gran Hermano 20.

Edurne e Íñigo muy picantes "Me estoy poniendo cachonda, Íñigo"

Edurne e Íñigo muy picantes «Me estoy poniendo cachonda, Íñigo»

Los días avanzan en Gran Hermano 20 y una de las conexiones que más está dando de qué hablar es la de Edurne e Íñigo. Aunque él había insinuado que quizá estaban tomando distancia, lo que se está viviendo dentro de la casa demuestra todo lo contrario. Edurne e Íñigo se han ido acercando de forma natural, con un vínculo que mezcla complicidad, humor y una tensión que ya nadie puede ignorar.

La convivencia, los juegos y las noches eternas en la casa han creado el escenario perfecto para que ambos crucen un nuevo límite, esta vez con una conversación que se ha convertido en uno de los momentos más picantes de la edición.


La cama, las bromas… y un comentario que incendia la habitación

El episodio se desarrolló cuando Edurne e Íñigo estaban tumbados en la cama, compartiendo uno de esos espacios de intimidad que suelen revelar emociones escondidas. Entre risas y confidencias, la conversación dio un giro inesperado cuando ella lanzó la pregunta que marcó el inicio de todo:

«¿En la cama eres un torito bravo?»

La reacción de él fue inmediata, sin perder el tono juguetón:

«No sé… soy bravo y sensible.»

El ambiente ya estaba cargado, pero subió un nivel más cuando Íñigo añadió una confesión que dejó a Edurne sin filtro:

«Depende… cada vez me gusta más hacer el amor.»

Y entonces llegó la frase que revolucionó las redes y descolocó al propio concursante:

«Me estoy poniendo cachonda, Íñigo.»

Con ese comentario directo y sin rodeos, el momento se transformó en uno de los más comentados de la semana. Para rematar la escena, Edurne se acercó más a él, en tono de broma, soltando:

«Íñigo, f******.»

Un instante cargado de tensión, complicidad y provocación que confirmó lo que muchos espectadores estaban intuyendo: Edurne e Íñigo están cruzando una línea emocional que ya no pueden ocultar.


La tercera en discordia que lo escuchó todo

Lo que ninguno de los dos sabía es que no estaban completamente solos. Desde su cama, Belén escuchaba cada frase con atención, intentando no reírse para no delatarse. Pero el intento duró poco.

Cuando Edurne se dio cuenta, estalló en carcajadas y preguntó:

«¿Me has escuchado o no?»

La respuesta de Belén fue tan honesta como divertida:

«Sí… pero no me voy a asustar.»

Este detalle añadió el toque de humor que terminó de convertir el momento en oro televisivo. La convivencia en GH20está llena de giros inesperados, y este episodio confirma que nada pasa desapercibido dentro de esas paredes.


¿Un punto de no retorno?

Lo ocurrido esta semana deja claro que Edurne e Íñigo están en un punto clave de su relación dentro del concurso. El acercamiento es cada vez más evidente, las miradas hablan solas y las declaraciones no hacen más que alimentar la expectación de la audiencia.

¿Qué pasará a partir de ahora? ¿Darán un paso más? ¿O quedará en un juego divertido entre dos concursantes con mucha química?

Por el momento, lo único seguro es que esta conversación ya forma parte de los momentos más virales de la edición… y que Edurne e Íñigo seguirán dando que hablar.

Edurne habla de su transición

Edurne habla de su transición con sinceridad «Antes era un Chico»

Lo que empezó como un simple acercamiento entre Edurne e Íñigo, aquel “feeling” que ya se había intuido en el casting, se ha convertido en una de las tramas más comentadas de la edición. La convivencia en la casa ha intensificado lo que sienten y ahora, en pleno foco de ‘GH20’, Edurne habla de su transición con una sinceridad que ha sorprendido tanto a sus compañeros como a la audiencia.

La catalana lleva días luchando con una mezcla de ilusión y miedo. Le gusta Íñigo, eso lo tiene clarísimo, pero también teme precipitarse y perder una amistad que valora demasiado. Esa tensión emocional fue la que la llevó a abrirse con Patricia, en una conversación que marcó un antes y un después.

La revelación íntima de Edurne

Durante ese diálogo con Patricia, Edurne habla de su transición sin rodeos, dejando claro que es una parte de su historia de la que no huye y que quiere compartir cuando se sienta preparada. “Tengo que estar muy segura para meterme en esa piscina. Hay cosas de mi vida que falta que salgan aquí, yo antes era un chico”, le confesó con total naturalidad.

Ella misma reconoció que no mencionarlo terminaba por parecer una especie de vergüenza, algo que no siente en absoluto. Por eso, aseguró que quiere tratar el tema de manera abierta en la casa, sin dramatismos y sin miedo al qué dirán. Para la audiencia, este momento ya se ha convertido en uno de esos instantes que definen una edición.

Una tensión que se palpa incluso cuando duermen juntos

Los avances entre Edurne e Íñigo han seguido su curso de manera espontánea. Incluso durmiendo juntos, ella llegó a deslizar un sincero: “Esto puede salir muy mal”. Él insistió en que podía contarle lo que quisiera, pero Edurne decidió esperar, quizá necesitando el momento adecuado.

Mientras la casa especulaba sobre la química evidente entre ambos, la conversación decisiva llegó cuando nadie lo esperaba. Allí, cara a cara, empezaron a ordenar lo que sienten y a poner palabras a esa mezcla de emoción, miedo y deseo que los tiene atrapados desde hace días.

La conversación que cambió su relación

En esa charla a corazón abierto, Edurne habla de su transición con plena seguridad y también aborda lo que siente por Íñigo. Le dijo que lo que tienen es especial, algo bonito que no quiere estropear: “Si lo llevamos más de la línea se puede jod*, lo que haga lo quiero hacer con cabeza. Un calentón lo puedo aguantar”.

Íñigo, por su parte, respondió con una calma que la desarmó: “Me gusta llevarlo así, no tengo prisa”. Ambos coincidieron en que no quieren precipitarse. Él incluso le confesó que le da miedo verla únicamente como una amiga si avanza demasiado deprisa o si se confunde con lo que siente en mitad del formato.

Ese miedo compartido los llevó a tomar una decisión clara: avanzar despacio, respetando el vínculo que se ha formado en la pajarera y cuidando una relación que podría convertirse en algo más… o en un aprendizaje emocional que recordar toda la vida.

Lo que viene ahora para la pareja favorita del público

Después de esa sincera charla, lo que está claro es que Edurne habla de su transición desde un lugar de verdad y valentía, y eso ha unido más que nunca su historia con la de Íñigo. Ambos han decidido priorizar la amistad, aunque el brillo en la mirada de los dos dice que aquí hay un capítulo que aún no se ha escrito.

La casa, mientras tanto, observa. Y la audiencia ya tiene claro que esta relación —sea amistad, amor o un camino intermedio— será una de las grandes tramas emocionales de ‘Gran Hermano 20’.

cierre del Oasis en GH20

El Cierre del Oasis en GH20 | Los 3 nuevos Concursantes

La noche en Gran Hermano 20 se transformó por completo cuando el oasis en GH20 apagó sus luces por última vez. Sin aviso previo y sin posibilidad de reacción para los aspirantes, el reality decidió acelerar la partida y entregar a la audiencia el poder absoluto sobre quién debía seguir y quién tenía que marcharse para siempre. El ambiente estaba cargado de nervios, miradas tensas y silencios pesados. Se sentía que algo importante estaba a punto de ocurrir, y así fue.

Las últimas galas no habían acompañado al formato en audiencias, y eso también pesó en la toma de decisiones. Tras los flojos datos del debate y la gala anterior, Mediaset y el equipo del programa apostaron por mover ficha rápido. La idea era clara: dar un giro narrativo que reactivara el interés del público. Y ese giro llegó con el cierre definitivo del Oasis.

La votación exprés que decidió el futuro

Con el cierre del oasis en GH20, los cinco aspirantes —Rocío, Cristian, Aroa, Sofía y Noah— quedaron expuestos a una votación exprés en Mediaset Infinity. Una única noche, unos pocos minutos y miles de espectadores decidiendo a contrarreloj quién merecía convertirse en concursante oficial. No había margen para estrategias ni discursos largos. Solo el impacto real que cada uno había dejado.

El resultado devolvió al reality esa tensión clásica que tanto enganchaba: el plano congelado, el nombre en suspense, los compañeros mirando desde la distancia tratando de adivinar quién cruzaría la puerta de Tres Cantos al día siguiente.

Rocío, Cristian y Aroa: los elegidos del público

La primera alegría de la noche se la llevó Rocío, cuyo carácter espontáneo ha conectado con rapidez con el público desde su primera aparición. El anuncio de su entrada oficial fue recibido con emoción, tanto dentro como fuera del plató.

El segundo nombre fue el de Cristian, que vivió el momento como una auténtica revancha después de quedarse a las puertas días antes en “Uno de GH20”. Esta vez, la audiencia le respaldó sin dudarlo.

Y el giro final llegó con Aroa. Tres días después de su expulsión, la audiencia la reclamó de vuelta, convirtiéndola en la tercera concursante en abandonar el oasis en GH20 para incorporarse directamente a la casa. Su repesca tan temprana no solo sorprendió, sino que también dejó claro que sigue generando interés y polarización.

Noah y Sofía quedan fuera definitivamente

La otra cara de la noche la protagonizaron Noah y Sofía, que no lograron el apoyo necesario para continuar en el concurso. Aunque su convivencia en el Oasis había dado momentos muy comentados, la audiencia optó por otras personalidades a la hora de configurar la nueva lista de participantes. Su expulsión definitiva marca el cierre de una etapa corta, pero que ha sido fundamental para entender la evolución del oasis en GH20.

Una casa que tendrá que reordenarse

Con la llegada de Rocío, Cristian y Aroa, la convivencia promete dar un salto inmediato. Cambian las energías, cambian los equilibrios, cambian las alianzas. Y el resto de concursantes tendrá que adaptarse rápido a una nueva dinámica marcada por la entrada de perfiles muy distintos.

A partir de ahora, la partida comienza de verdad. El Oasis ya es historia, y lo que ocurra dentro de las paredes de Tres Cantos determinará si esta edición consigue el ritmo que tanto estaba buscando.

primeras expulsadas Gran Hermano 20

Primeras expulsadas Gran Hermano 20 definitivas ¡Un Adios!

El final del Oasis reordena el concurso

La historia del misterioso Oasis llegó a su fin y lo hizo con un auténtico terremoto televisivo. Lo que empezó como un espacio alternativo dentro de Gran Hermano 20 terminó convirtiéndose en el escenario clave para definir quiénes serían concursantes oficiales y quiénes se despedirían para siempre del programa. Con la votación exprés del domingo, el reality rompió todas las quinielas y dejó ya a las primeras expulsadas Gran Hermano 20, un movimiento que ha cambiado por completo la energía de la casa.

El formato ha querido cerrar definitivamente la trama del Oasis después del caos generado la semana anterior. Esta clausura no solo puso fin a las teorías de la audiencia, sino que también abrió un nuevo capítulo en el concurso, con decisiones contundentes que no dieron margen a segundas oportunidades.

Rocío, Cristian y Aroa se convierten en oficiales

La votación fue rápida, intensa y decisiva. De todos los que se encontraban en el Oasis, fue Rocío quien recibió el respaldo más sólido del público, convirtiéndose en concursante de pleno derecho y protagonizando el primer gran giro de la noche. Su entrada oficial marcó un punto de inflexión en su recorrido, reforzando su presencia en el juego.

A continuación, el público volvió a pronunciarse, esta vez para asegurar la continuidad de Cristian. Su paso previo por Uno de GH 20 ya había generado interés y, con este respaldo, su presencia en la casa obtiene un nuevo impulso narrativo.

El tercer nombre confirmado fue el de Aroa, que recuperó su lugar tras haber vivido una inesperada expulsión el jueves anterior. Su regreso actuó como reparación para muchos seguidores que la consideraban pieza fundamental dentro del casting. Con estos tres movimientos, la edición se reconfigura y da paso a una competición más ajustada.

Noah y Sofía: las primeras expulsadas definitivas

Mientras unos celebraban, otros se despedían. La noche dejó un giro inesperado y doloroso: Noah y Sofía quedaron eliminadas sin opción de repesca, convirtiéndose así en las primeras expulsadas Gran Hermano 20 de esta edición. Ambas abandonan la aventura tras solo diez días de convivencia, un periodo breve pero suficiente para dejar huella entre seguidores y compañeros.

La decisión cayó como un jarro de agua fría entre los fans, que no esperaban una expulsión tan definitiva en esta etapa del concurso. La salida de estas dos participantes abre un nuevo escenario en la casa, con alianzas, equilibrios y estrategias que deberán reajustarse desde cero.

Nuevo triángulo de nominados: José Manuel, Belén y Diego

Tras el cierre del Oasis y la marcha de las primeras expulsadas Gran Hermano 20, la casa retoma su ritmo habitual. La gala dejó ya a los tres nominados que se juegan la próxima expulsión: José Manuel, Belén y Diego. Será el jueves 20 de noviembre cuando uno de ellos ponga fin a su aventura, en una edición que está demostrando que nada es previsible.

El reality encara ahora una nueva fase con 18 concursantes activos, un casting reforzado y una audiencia más pendiente que nunca de cada movimiento. Lo que suceda en las próximas galas dependerá del efecto dominó provocado por este cierre del Oasis, que ya ha grabado su marca en la historia de la edición.

Confesión Diego GH20

Confesión Diego GH20: “Estuve con una mujer casada”

El lado más seductor de Diego sale a la luz

La convivencia en Gran Hermano 20 ya empieza a mostrar sus primeros vínculos intensos, y uno de los protagonistas indiscutibles es Diego. Su carácter abierto y seductor lo ha convertido en uno de los concursantes más observados, especialmente por su cercanía con varias compañeras. La situación que más comentarios ha generado ha sido su complicidad con Almudena, con quien ya ha compartido cama y risas, despertando la curiosidad del resto de la casa.

Mientras los participantes comentaban el acercamiento, el madrileño explicaba que “quiere hacer cositas conmigo”, dejando claro que la atracción entre ambos no es ningún secreto. Sin embargo, Diego no se limita a un solo frente: también ha forjado una conexión especial con Lorena, una relación que terminó convirtiéndose en el escenario de una revelación inesperada.

La confesión más inesperada durante una charla íntima

Fue precisamente con Lorena cuando salió a la luz la Confesión Diego GH20 que ahora está dando la vuelta a todos los debates del reality. La conversación fluía mientras hablaban de infidelidades, hasta que él soltó una frase que captó toda la atención: “Quien diga que no ha sido infiel, miente”.

A partir de ahí, el tono de la charla cambió por completo. Con naturalidad pero dejando entrever que el tema aún le remueve, el concursante reveló que el año anterior vivió un romance clandestino con una mujer casada. Ella acudió a su casa mientras su marido estaba en el domicilio familiar, una situación que dejó a Lorena completamente impactada.

La historia no se quedó en una simple aventura. Diego explicó que, cuando el marido descubrió lo ocurrido, fue directamente a su negocio familiar con intención de agredirlo. Una consecuencia que él nunca imaginó y que marcó ese episodio como una enseñanza que aún recuerda.

Lorena reacciona… y él entra en terreno delicado

La reacción de Lorena mezclaba sorpresa, incredulidad y ganas de saber más. Y en ese mismo clima, Diego decidió ir un paso más allá y preguntarle si sería capaz de mantener una relación abierta. Ella respondió con firmeza que no, que no es un tipo de vínculo que encaje con su manera de sentir.

El madrileño, sin embargo, defendió su visión del amor sin tapujos: “Puedes estar enamorado de una persona, pero que te gusten más”. Este comentario volvió a mover el debate dentro de la casa, reforzando la imagen de un concursante que no teme decir lo que piensa.

La historia que marca un antes y un después

La Confesión Diego GH20 no solo sorprendió a Lorena, sino al resto de seguidores del reality. La intensidad del relato y sus consecuencias han convertido este episodio en uno de los momentos más comentados de la semana. Y aunque el concursante ya había mostrado un carácter libre y espontáneo, esta revelación ha permitido ver otra faceta más compleja de su pasado.

Primeras nominaciones Gran Hermano 20

Primeras nominaciones Gran Hermano 20: Descoloca a la casa

Un estreno de nominaciones que descoloca a la casa

Las Primeras nominaciones Gran Hermano 20 han llegado con más tensión de la esperada. La dinámica arrancó marcada por una condición especial: Iñigo, Edurne, Paula y Patricia estaban protegidos como “pájaros”, lo que los dejaba automáticamente fuera de cualquier riesgo. Con esa base clara, las parejas fueron pasando al confesionario para acordar sus puntos, un proceso que ya empezó a mostrar afinidades inesperadas y las primeras grietas serias dentro del grupo. Lo que no imaginaban los concursantes es que, cuando todo parecía decidido, ‘El Oasis’ iba a intervenir para cambiar el rumbo de la lista final.

Lo que votaron Iñigo y Edurne

El estreno de las nominaciones comenzó con Iñigo y Edurne, que apostaron por una línea de argumentos muy centrada en la convivencia. Explicaron que daban un punto a Aquilino porque, desde su llegada, apenas se ha acercado a ellos y sienten que no existe una relación sólida. Sus dos puntos fueron para Mamadou, con la idea de que será uno de los perfiles más problemáticos para ellos dentro de la casa. El reparto lo cerraron entregando tres puntos a Belén, asegurando que no la ven clara, que escucha mucho y se posiciona poco, lo que les genera desconfianza.

Lo que votaron Mamadou y Desirée

El turno de Mamadou y Desirée dejó entrever tensiones acumuladas. Ambos coincidieron en que Almudena es la persona con la que tienen menos afinidad, por lo que le dieron un punto. Sus dos puntos fueron para Diego, a quien consideran demasiado estratega y pendiente del juego, algo que no encaja con su forma de convivir. Finalmente, decidieron colocar tres puntos sobre José Manuel, recordando las discusiones recientes que han tenido y que, según ellos, marcan un antes y un después en su relación dentro de la casa.

Lo que votaron Belén y Raúl

Las nominaciones de Belén y Raúl estuvieron marcadas por conflictos muy directos. Ambos señalaron a Almudena con un punto porque, según explicaron, no aceptó las disculpas de Belén, algo que dejó muy fría la relación entre ellas. Los dos puntos recayeron en Jonay, sobre quien aseguraron que, pese a considerarlo coherente, no sienten afinidad ni conexión. Y su máxima puntuación fue para Diego, dejando claro que no pueden con su actitud y que lo ven como un perfil poco sincero.

Lo que votaron Almudena y Lorena

En el confesionario, Almudena y Lorena apostaron por una estrategia conjunta. Dijeron que daban un punto a Aquilinoporque, desde el punto de vista del grupo, era lo más coherente. Sus dos puntos fueron para Mamadou, argumentando que no está aportando demasiado a la convivencia. Y los tres puntos fueron para Belén, a quien describieron como excesivamente insistente y sin una postura clara dentro de los debates de la casa.

Lo que votaron Patricia y Paula

A pesar de estar protegidas como “pájaros”, Patricia y Paula sí podían nominar. Explicaron que daban un punto a Joonporque es el que menos daño podía recibir dentro de su círculo social. Los dos puntos fueron para Belén, recordando lo que consideran un golpe bajo hacia Almudena. En cuanto a los tres puntos, recayeron sobre Jonay, con quien aseguran que no logran congeniar debido a los conflictos vividos y a la exigencia constante que, según ellas, marca su carácter.

Lo que votó Aquilino

En su nominación individual, Aquilino dejó claro cuáles son sus líneas rojas. Dijo que daba un punto a Jonay porque no se entienden y ha tenido momentos de mal tono con él. Sus dos puntos fueron para Diego, ya que le resultó extraño el posicionamiento del concursante en momentos clave. Y los tres puntos se los entregó a Joon, asegurando que ni siquiera responde a sus saludos, lo que le genera incomodidad dentro de la convivencia.

El movimiento final de ‘El Oasis’

Cuando parecía que la lista final estaba cerrada, la intervención de ‘El Oasis’ dio el giro definitivo a estas Primeras nominaciones Gran Hermano 20. Jorge Javier Vázquez anunció que los nominados eran Mamadou, Belén y Diego, pero la caja misteriosa de ‘El Oasis’ iba a decidir si la lista se mantenía o cambiaba. Tras un breve debate, fue Aroa quien propuso sacar a Mamadou y sustituirlo por José Manuel, una decisión que el resto aceptó sin resistencia. Con ese movimiento, la semana se abre con un escenario completamente distinto al esperado y con la convivencia más revuelta que nunca.

Regreso de Aroa GH

Regreso de Aroa GH: Giro inesperado de los acontecimientos

El grupo minoritario respira… pero el juego cambia

El regreso de Aroa GH podría alterar por completo un escenario que parecía sentenciado. Aunque Aroa fue expulsada, su marcha no ha sido el alivio que esperaba el grupo que celebraba su salida. Su posible vuelta ha hecho temblar a quienes se creían intocables.

El grupo pequeño, que parecía caminar hacia un callejón sin salida, sorprendió salvándose de unas nominaciones que se anticipaban complicadas. Solo Belén corre peligro, lo que muchos dentro ven como un daño asumible. Mientras tanto, Aroa —o “expulsada”, entre comillas— puede regresar este domingo, un movimiento inesperado que podría reforzar más que nunca al sector que se creía derrotado.

Y aquí aparece la primera grieta para el bando de los autodenominados guardianes del orden: Diego y José Manuel están nominados, aunque aún no lo saben. Para ellos fue una mala noche, incluso sin la presencia física de Aroa.

 


Tensiones internas: de la nominación a la sospecha

Una de las claves del conflicto fue la decisión de Aroa al nominar a José Manuel antes que a Jonay, algo que llamó especialmente la atención. Ese gesto volvió a encender las teorías que hablan de una relación de amor-odio, siempre ambigua, entre ella y Jonay.

Este movimiento también dejó fuera de la lista de nominados a Mamadou, que minutos antes lloraba la expulsión de su amiga. Y mientras eso ocurre, el regreso de Aroa GH sigue sobrevolando la casa como una amenaza real para quienes llevan días celebrando su salida.


Patricia examina a Aroa antes incluso de la gala

La tarde anterior, Patricia decidió poner a prueba a Aroa escondiendo un frasco de crema de chocolate para observar su reacción. Cuando Aroa lo echó en falta, estalló entre lágrimas y advertencias de que nadie más cocinaría hasta que el bote apareciera.

Patricia, al escucharla llorar, confesó que lo había ocultado como una supuesta “broma”, aunque ante Jorge Javier Vázquez se contradecía. En realidad, ella misma había reconocido a Íñigo y Edurne que quería ver “cómo era” Aroa. No era humor: era un examen encubierto que acabó dejándola en mal lugar.

Para complicarlo más, José Manuel sabía del escondite porque Patricia se lo había contado, aunque lo negó sonriente. Esa media sonrisa fue un golpe más duro para Aroa que la propia desaparición de la crema. Sentirse objeto de burla colectiva explica su llanto mucho más que el frasco perdido.


El fracaso estratégico del grupo mayoritario

Cuando descubran que el nominado es José Manuel, y no Mamadou, entenderán el alcance de su error. Ser mayoría no les ha servido: solo Belén está en riesgo. Si cae Diego o José Manuel, el golpe será enorme. Y si el regreso de Aroa GH llega a suceder, el hundimiento moral podría ser absoluto.

Mientras tanto, Paula vive un momento incómodo, porque la posible vuelta de Aroa —a quien no soporta— podría convertirse en su peor escenario dentro del concurso.


Patricia y Paula entran en modo “pájaro”… y no salen bien paradas

La pajarería tiene nuevas residentes: Patricia y Paula. Ambas han renunciado a su inmunidad para vivir una semana de frío, incomodidades y pruebas extremas tras ofrecerse voluntarias ante Jorge Javier.

El problema es que ni sus compañeros —especialmente Aquilino, que se siente abandonado— creen que puedan soportarlo. Íñigo incluso insinuó que podría haber abandonos, algo que quedó en mal lugar al mostrar dudas sobre la capacidad de resistencia de ambas.

A los pocos minutos, Patricia ya lloraba, lo que avivó las críticas internas. Y ni Íñigo ni Edurne, que intentaron disuadirla antes, fueron capaces de decirle la verdad después: que no podían justificar la supuesta “broma” de la crema cuando ella misma confesó que era una prueba.

Cancelación Gran hermano 20 2

Cancelación Gran Hermano | Telecinco Cierra GH: Vida en directo

La Cancelación Gran Hermano ha pasado de ser un rumor inevitable a una realidad fulminante: Telecinco elimina de su parrilla GH: la vida en directo solo tres días después de su estreno. El intento de Mediaset por reforzar su franja de tarde con conexiones desde la casa de Gran Hermano 20 se ha convertido en uno de los tropiezos más rápidos que se recuerdan en la cadena.

A pesar de la expectación inicial y del regreso de Jorge Javier Vázquez a la marca, el público no respondió. Ni siquiera la presencia de Nagore Robles los viernes consiguió frenar una caída que se aceleraba día tras día. Finalmente, este jueves 13 de noviembre, el espacio desaparece para siempre.


Un derrumbe en audiencias que Telecinco no ha podido sostener

La Cancelación Gran Hermano se explica sola con los datos:
El lunes, el formato arrancó con un 5,8% y 607.000 espectadores. El martes ya bajaba al 5,7% con 567.000. Y el miércoles se desplomaba hasta un 4,9% y 512.000 seguidores. Una media del 5,5% en solo tres emisiones que no ha logrado competir ni con las franjas débiles habituales de la cadena.

Este hundimiento arrastró también a Informativos Telecinco 21h, que registró mínimos de temporada:
7,4% el lunes, 6,5% el martes y 6,4% el miércoles. Cada día, la caída era más evidente.

La situación se volvió tan insostenible que el propio Jorge Javier Vázquez avisó en directo el miércoles que no presentaría la entrega del jueves. Un gesto que, lejos de ser una casualidad, anticipaba el desenlace: la cadena le cedió la última emisión a Nagore Robles, y pocas horas después confirmó la cancelación definitiva.


Una apuesta estratégica que se desmoronó en tiempo récord

Cuando Mediaset anunció GH: la vida en directo a finales de octubre, el objetivo era claro: recuperar la conexión diaria con la casa, reforzar la marca y devolverle al público un espacio de participación inmediata. Una idea que, sobre el papel, parecía la vía rápida para revitalizar la franja de las 20:15 horas.

Sin embargo, la realidad fue muy distinta. El formato duró incluso menos que otros experimentos fallidos desde la desaparición de Sálvame. En apenas cuatro entregas, Telecinco decidió asumir el fracaso y cortar por lo sano.

Por ahora no hay confirmación oficial sobre cómo quedará la programación, pero todo apunta a que El tiempo justovolverá a su duración habitual. De ser así, la tarde recuperaría la estructura previa: el magacín de Joaquín Prat, seguido de El diario de Jorge y Agárrate al sillón como telonero de los informativos.


Gran Hermano sigue en pie: las galas no peligran… de momento

Aunque la Cancelación Gran Hermano golpea directamente al boletín diario, el formato principal de Gran Hermanosigue intacto. Telecinco mantiene las galas de los jueves con Jorge Javier Vázquez y los debates de los domingos con Ion Aramendi. Estos siguen siendo los pilares de audiencia más sólidos de la marca.

El problema vuelve a situarse en el mismo punto de siempre: la franja de tarde. Desde el adiós de Sálvame y el pinchazo de Tardear, la cadena no encuentra un producto estable. Y en esta ocasión, Pasapalabra ha vuelto a arrasar a su competencia sin piedad, llevándose por delante un formato que ni siquiera tuvo tiempo de asentarse.

En definitiva, la Cancelación Gran Hermano confirma que Telecinco continúa en plena búsqueda de una solución para su talón de Aquiles televisivo. Y esta vez, la víctima ha caído antes incluso de que el público pudiera decidir si merecía otra oportunidad.